A las seis de la tarde, en pleno agosto, por la terrible sierra castellana, con tres de los suyos -polvo, sudor y hierro- Loren cabalga. Y cabalgó hasta que un inoportuno reventón le obligó a detenerse. Cambiar la rueda a u
n coche nuevo no resulta fácil, sobre todo si no se ha leído uno el libro de uso. Si Lorenzo escribiera esto, diría que estuvimos a punto de perder la vida, pero como no es él quien escribe, diré que sudamos bastante, ellos sobre todo, pero que salimos ilesos.
viernes, 7 de octubre de 2011
VERANO
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